domingo, 7 de octubre de 2018

N° 336 - A INTERPRETAR BIEN LOS RESULTADOS

JORGE MUÑOZ ALCALDE DE LIMA:




Jorge Muñoz Wells gano la Alcaldía de Lima y debo confesar -tomado las palabras de la jóven militante María Espinoza que leí en la red- que tengo sentimientos encontrados. Por un lado, hay satisfacción por el triunfo; este es electoralmente un resurgimiento político; hay además, una alegría muy grande, porque alguien que aprecio; una persona de la que he visto su trabajo político, su amor y su tiempo entregado al partido, una mujer que representa  a miles de militantes,  que como ella se fajan por nada personal sino por un ideal, ha conseguido una regiduría por San Miguel y se que lo hará bien. Me refiero a Doña Flora Geldres Montoya símbolo e institución de ACCIÓN POPULAR en el distrito.

Por otro lado, el gran problema que percibo en un partido electoralista, sin institucionalidad y con una grave crisis interna, es que quienes capitalizan esta victoria en un partido fraccionado, se queden con el mundano sabor de la victoria y nada más. Que ignoren que a pesar de sus errores políticos y publicitarios, el artífice de la victoria es Muñoz; que supo trepar la cresta de la ola, capitalizar la coyuntura y mostrarse como la mejor opción en medio del descrédito, el desgaste y los errores de los otros candidatos, algo que finalmente le dio el triunfo. Un triunfo que haga que los dueños del partido y sus "achichincles", se queden en la retorica y en el falso discurso  de "el gran partido de masas" que no somos; que se encasillen y enterquen en que esta victoria "es solo de ACCIÓN POPULAR" y  negandole méritos a Muñoz, pretendan imponerle gente e intereses diversos que terminen rompiendo el matrimonio político entre éste y la cúpula dirigencial que lo llevó al partido, para perjuicio de la Ciudad de Lima.


Lo bueno y a la vez lo preocupante de la victoria de Jorge Muñoz, es que ha arrastrado a varias victorias distritales -de gente que no es del partido- y colocado regidores por Lima, que siendo del partido, son para llorar o para preocupar y que van a servir para enfrentar por fin a la retorica con la realidad. Es decir ahora si vamos a ver o mejor dicho va a ver el país, si verdaderamente tenemos cuadros técnicos con "capacidad de gestión"  y si somos realmente "el partido de la honestidad"  o a la primera gran exposición frente al poder después de 1980, nuestros "servidores públicos partidarios" se terminan levantando fieles a su hoja de vida -que se conoce bien en los predios de Paseo Colón- las arcas publicas o desbarrando y acabando con el mito ese de "El Partido de la Honestidad".



El gran peligro de triunfos basados en el electoralismo demagogico y teatral que se vive en ACCIÓN POPULAR y que es propio de la política peruana, es el parecer y no ser. Victorias que terminan llevando al servicio público a gente que no tiene las mejores credenciales en lo profesional, lo intelectual, lo ético y lo moral por el mercantilismo y el servilismo que corroe la política peruana y que o no van a responder ante nadie -porque no son del partido y una vez electos se van por la libre- o porque no hay partido. 

Lo bueno de la victoria de Muñoz es que se acabo la demagogia y la retorica hueca y sin contenido en ACCIÓN POPULAR para  ver que tan real es el discurso que "cacarean" los líderes. El alcalde elegido tiene el gran reto de hacer una buena gestión, mas allá del sabor del triunfo, no hay mucho Plan de Gobierno y por eso ha llamado el alcalde electo a unificar criterios y recoger lo mejor de todos los programas. Tiene la imagen de hombre honesto, ponderado y vamos a ver si da la talla y no se deja manipular por la prepotencia de Raúl Diez Canseco y la grisura de la gran mayoría de sus regidores. 

En este escenario, lo interesante es que ha revivido también electoralmente Mesías Guevara. Su perfomance en Cajamarca posibilita de que sea Presidente Regional y eso significa un contrapeso contra quienes están del lado más oscuro de ACCIÓN POPULAR. Por su disciplina y constancia ha conseguido un buen resultado y va a seguir siendo un hueso duro de roer, en la pugna por el poder al interior del partido y para enfrentar el copamiento total de la precaria institucionalidad, que pretenden Diez Canseco, Vitocho, los Del Águila y Barnechea con partituras diferentes. Al final un triunfo como éste sin pensar en construir un partido de verdad, sin forjar un partido moderno y para el siglo XXI y preocupado por los intereses de las grandes mayorías nacionales, hace recordar a Pirro quien alguna vez dijo "Otra victoria como esta y estoy totalmente perdido". Tiempo al tiempo.