martes, 7 de julio de 2020

N° 348 - "CASA TOMADA"

EN EL 64° ANIVERSARIO DE ACCIÓN POPULAR:



Hoy es un aniversario más de lo que todavía algunos insisten en llamar "ACCIÓN POPULAR", pero lo digo con pena, si bien los que controlan el partido, sus aúlicos, sus ayayeros e incondicionales, algunos ingenuos, los ignorantones, los oportunistas y los mercantilistas de siempre, conservan el logo, la franquicia y la historia, este no es ya el partido de Belaunde. Es el partido del insufrible Raúl Diez Canseco, que en su afán de ser presidente -algo que veo imposible- gasta millones de soles en meternos su imagen hasta en el baño, con el "aire académico" de la Universidad San Ignacio de Loyola, que pasa de ser  una Universidad, a un negocio para promover a un político "quemado", que tiene como "asesores" a gente que trabajo con Vladimiro Montesinos, lo que dice mucho de éste señor. Este es el partido del Dr. García, de Guevara, del aprista Barnechea y del folklorico Lescano.


 El problema es que "la casa esta Tomada". Que como el magistral cuento de Julio Cortázar publicado en 1947, la "casa política" que fundo y construyo Belaunde como una alternativa de desarrollo y progreso para los peruanos, se trato de mantener y cuidar en el tiempo, hasta que la muerte de Belaunde, la falta de organización y de institucionalidad, el servilismo, el oportunismo, la mediocridad y los extraños ruidos de la descomposición moral y política, comenzaron a asaltarla; y así el partido de Belaunde ha sido tomado poco a poco en todos sus ambientes. La diferencia con el cuento del gran escritor argentino, es que las llaves no van a ser tiradas por la alcantarilla. 

Tras muchos años fuera del ejercicio del poder, sin la exposición pública del ejercicio del poder, se comenzó a crear en la interna partidaria, el mito absurdo de "La reserva moral del Perú", de "El partido más honesto del Perú". A utilizar la figura y la imagen de Belaunde ante la orfandad de activos políticos propios. Se acostumbraron en Paseo Colón a vender imágenes, figuritas de Belaunde que no se encarnaron en los diz que "herederos políticos" del arquitecto, cuyo patrimonio político es tan grande que sirvió para "mantener la categoría" y soportar el proceso de desintitucionalización y la crisis interna, con "lidercillos" con afanes de grandes líderes y  de ambiciones diversas; que ante la crisis general de la política nacional,  termino botando a la orilla al partido, recobrando protagonismo.

El que las aguas nos empujaran a la orilla, significo que se ganara la Municipalidad de Lima, varias alcaldías distritales en todo el Perú y Gobiernos Regionales. Que se alcanzara la primera minoría en el Congreso con varios militantes de "ultima hora" y que la exposición al ejercicio del poder, terminara desnudando la falta de organización, de institucionalidad, la falta de líderes y hasta de una propuesta acorde con  una ideología que no se adapta por ocio intelectual de los "Sumos Sacerdotes Ideológicos" del acciopopulismo a los conocimientos político sociales del mundo moderno. 

Un partido que supuestamente en la mente y en la ilusión de muchos de sus militantes va a llegar al poder el próximo año, fue por ejemplo, incapaz de presentar una propuesta, ideas, alternativas o soluciones contra la crisis sanitaria. El tan mentado "Comando de Profesionales" no pudo exhibir ante la opinión pública, un médico que diera la cara presentando la propuesta sanitaria del partido. Solo el señor Diez Canseco "que todo lo sabe"  muestra su pétreo rostro en cuanto medio de comunicación existe invocando a la virgencita que lo ilumina.

Y este 64° aniversario llega con un muy pobre nivel de la militancia, sin cuadros importantes, con jóvenes que debiendo ser contestatarios frente al statu quo imperante, terminan evocando el "Frente Nacional de Juventudes" pero siendo acomodaticios y complacientes frente al poder de turno. Con una bancada sin norte, sin liderazgo, sin visión de Estado y con una demagogia y populismo digna de la más innoble causa. Con gobiernos locales y regionales cuestionados. El único que "se salva" es Muñoz cuyos servicios al Grupo "El Comercio"  le dan una cobertura periodística y un blindaje frente a errores de gestión y otros escándalos. Todo lo anterior sin autoridades elegidas, sin organización partidaria ni institucionalidad. Eso si con una serie de conferencias donde se marketean con aires de intelectualidad una serie de militantes  que aspiran a llegar al Congreso el próximo año.

Difícil pensar a estas alturas que tras  las contradicciones y el escándalo de la bancada en el Congreso, el futuro va a ser diferente. Y no es que uno sea "agorero" como me  decía un venerable anciano acciopopulista de los mejores tiempos. Basta ser objetivo y desapasionado para entender porque los partidos no sobreviven a sus líderes ni a los caudillos. En ACCIÓN POPULAR muerto Belaunde los "caciques" que reemplazaron al caudillo no tenían ni el brillo, ni el genio ni la visión de FBT y como solo supieron repartir poder y no supieron construir sobre lo dejado por Belaunde, hoy "La Casa esta Tomada" . Tomada por las pasiones más bajas y mercantilistas de la politica. La búsqueda del poder por el poder no siempre rinde sus frutos. 






miércoles, 17 de junio de 2020

N° 347 - LO "POLITICAMENTE CORRECTO"

EN LAS VISIONES DE LA POLÍTICA ACCIOPOPULISTA:


De cara a un nuevo proceso electoral, una de las cosas que se percibe  claramente al interior de ACCIÓN POPULAR, es su falta de institucionalidad; sus carencias programáticas, a pesar de los esfuerzos "intelectuales" de conferencistas diversos, urgidos por rodearse de un aire académico de cara a  los próximos comicios, hablando sobre el antes y el después de la pandemia, sobre Belaunde y no sobre lo central que es la crisis partidaria, su falta de institucionalidad, el mercantilismo, la manipulación y la utilización  de la militancia y el caciquismo que es incapaz de hacer docencia y de construir partido. 

Y es que en la interna del partido es clara la falta de liderazgo o cuando menos un fraccionamiento sin una base de coincidencias -a punto tal que el más visible y auto publicitado líder partidario- tiene que enviar una carta pública a la bancada, para reclamar desviaciones ideológicas y programáticas, que vienen desde 1985 y que originan que no haya obra con base ideológica, por la confusión sobre el tema,  de un partido que ni en el poder ni fuera de el -tras la muerte de su líder- ha sido capaz de reproducir ni de entender el genio de Belaunde para hacer de la obra pública una fuente ideológica permanente y un programa político con visión de futuro. 

Los seguidores de Belaunde, desde los líderes partidarios -que con la virgen en los labios se cortan las venas por amor a Belaunde y a su mujer- hasta  los más noveles militantes, repiten  los viejos estandartes de 1956, en un mundo que ha cambiado en 180° y se proclaman "revolucionarios" cuando la única "revolución" que han hecho es la de desnaturalizar el concepto de partido para convertirlo en una plataforma electoral, impregnada del mediocre sello personal de los caciques de turno, del burocratismo y del parasitismo político que mercantiliza la marca en la escena nacional, con invitados de "militancia forzosa"  para que sean candidatos a cargos públicos de un partido que supuestamente se mueve bajo la inspiración de Belaunde.

El problema es que en ninguno de los estamentos parlamentarios, hay concordancia entre el discurso político y los hechos. Que la figura de Fernando Belaunde, al ser el único activo político real de los que usufructúan su legado y su ejecutoria política, terminan convertiendolo en una simple pieza de utilería  política. Por eso es que  a pocos meses de las elecciones no hay ni dirigentes, ni Plan de Gobierno, todo es retórica electoral, Belaunde, humo y pirotecnia, con una gestión vamos a llamarla "poco eficiente" de la bancada en el Congreso, en los Gobiernos Regionales y en las Alcaldías.

En una realidad interna donde  una militancia con poca cultura politica e ideológica actúa sin capacidad de análisis y repitiendo los postulados que a su vez repiten sus líderes;  creyendo que la politica es simplemente un juego de ganar o perder; de llegar al gobierno y saborear las granjerías del poder, que terminan finalmente sin alcanzarla  porque los que llegan por esta democracia representativa en crisis, son los elegidos y otros incondicionales u oportunistas que los arropan. En éste contexto es donde se inserta el concepto de lo "políticamente correcto".

El concepto ha sido tratado por diversos especialistas, he visto últimamente un articulo del Slavoj Zizek sobre lo políticamente correcto en cuanto a la discriminación por ejemplo. Pero en concreto el tema tiene que ver con el lenguaje light, con el comportamiento "educado", de  los políticos, con las formas conservadoras, con el eufemismo  y la hipocresía propia de la  politica, donde se juega con imágenes, con gestos y poses, con discursos políticos que no ofenden a nadie y que dejan contentos a todos;  que hablan de "unidad", de "inclusión" y  de  propuestas populistas que supuestamente buscan la identificación y el beneficio del pueblo. Es el populismo el que ha reemplazado a las tradicionales propuestas de sesgo izquierdista. El nuevo concepto usado por las derechas y las izquierdas en el Perú y en latino américa. 

Pero lo políticamente correcto es entender que a un país no lo cambian los políticos, lo cambia la educación, lo cambian los ciudadanos, los electores construyendo civilidad, ejerciendo ciudadanía.  Lo políticamente correcto es enfrentar al poder, fiscalizarlo, criticar sus actos, cuestionarlos. Es hacer prevalecer la ética, los valores, la decencia y  los principios en las conductas políticas. A nivel partidario es absurdo "por imagen" esconder la basura debajo de la alfombra como es común leer en los foros partidarios. Quedarse callado ante la demagogia, el populismo y los abusos de una élite que actúa con demagogia y populismo, que busca dividir para reinar y que habla de una "unidad" que es artificial, engañosa y manipuladora. La crisis de los partidos, de la política y de los políticos, esta lejos de ese "Pacto infame de hablar a media voz" del que hablaba Gonzales Prada.

martes, 12 de mayo de 2020

N° 346 - LA DECLARACIÓN JURADA DE INTERESES...

 Y LA BANCADA DEL "ANTES Y EL DESPUÉS":




La modificatoria del Reglamento del Congreso de la República, para tener una declaración jurada de intereses a medida, es un tema polémico y controversial, sobre el que hemos escrito en JMN DESDE SU TRINCHERA, pero que no podemos dejar de consignar en este blog que esta dirigido al militante. Lo hacemos en un contexto en el que estamos seguros que el militante no lee, facilitando su conocimiento de la manera más didáctica posible y consignando todo lo dicho por el Congresista Ricardo Burga, como lo sustentado por nosotros con la mayor rigurosidad jurídica posible. 

No hay detrás de la cortina, ningún interés subalterno de parte nuestra, al criticar con acritud la norma. Lo hacemos porque creemos que la hora presente exige defender, ética, valores y principios. Porque estamos seguros que no hay posibilidad de cambio sin confrontar ideas con ideas, sin el enfrentamiento democrático, frontal y directo, en un medio en el que lo que prima es la agenda personal, el servilismo, el silencio complice -para compartir y defender parcelas de poder- y la grotesca y poco inteligente defensa de intereses que no son necesariamente los de las grandes mayorías nacionales. No soy un hombre de partido, pero creo que hay que pelear adentro por adecentar la politica y estoy convencido que lo que hago -aunque me gane enconos y enemigos gratuitos- contribuye a hacer partido. Un partido que como éste, no me cansaré de decir, que ya no es más el partido de Belaunde: Este es una franquicia, tiene sus accionistas, sus patrones,  sus capataces y su servidumbre.

En principio es necesario decir que el DU N° 020-2019, no es inconstitucional ni le quita ninguna prerrogativa a la Contraloría. Fue evacuado dentro de lo preceptuado por el Art. 135° de la Constitución y dando cuenta al Congreso. No vulnera tampoco las facultades de la Contraloría General de la República, porque la Contraloría hace control del gasto público y los intereses personales, laborales, económicos o financieros de los congresistas y sus familiares, no son gasto público.

El DU N° 020-2019, se sustenta en el DS N° 092-2017-PCM, que aprueba la POLÍTICA NACIONAL DE INTEGRIDAD Y LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN, que es una norma de cumplimiento obligatorio para todas las instituciones del Estado. El objetivo de ésta política es maximizar la capacidad preventiva del Estado frente  a los actos de corrupción y para tal efecto señala que el objetivo es "instalar y consolidar la gestión de conflicto de intereses  y la gestión de intereses  en la administración pública". El marco normativo que regula la gestión de intereses de esta política es el DU N° 020-2019, que materializa  la  forma de la declaración de intereses de toda la administración pública, esto es información sobre  sus actividades de carácter profesional u ocupacional, actividades comerciales y  relaciones de parentesco, para que sean publicadas en un portal standar de carácter público, que sirva para información del ciudadano y para prevenir cualquier conflicto de intereses. Con el añadido que la información debe ser colgada también, en la Página Webb de la institución, en este caso del Congreso de la República.

Es necesario precisar que, no se trata como equivocadamente expresa el Congresista Burga de que "el legislativo lo quiere fiscalizar o que el Congreso haga lo que el ejecutivo quiere y que además Vizcarra va a custodiar la información". Se trata de un órgano técnico que a través de la COMISIÓN DE ALTO NIVEL ANTICORRUPCIÓN (CAN) va a preocuparse por la obligatoriedad de la presentación y el cumplimiento de la presentación de la información. 

Ahora bien, acá no hay nada sórdido, irregular o de vulnerabilidad de la ley o de la constitución. El DS N° 138-2019-PCM, establecía la obligatoriedad de la declaración jurada de Intereses para todos lo trabajadores y funcionarios públicos, pero como su implementación dependía de una resolución administrativa para su entrada en operatividad e implementación y la "bendita resolución"  no salió en varias instituciones del Estado; por eso se tomó esta medida del portal standar y la obligatoriedad de la declaración;  que se inserta dentro de las políticas del ORGANISMO PARA LA COOPERACIÓN Y EL DESARROLLO ECONÓMICO (OCDE) que es un organismo intergubernamental, con sede en Francia, que está integrado por 37 países y que busca armonizar políticas de desarrollo y crecimiento económico, para las cuales la corrupción es un lastre.

 Es en mérito de la norma anteriormente citada y de la Ley 27806, Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública, aprobado por DS N° 043-2003-PCM y el DS N° 080-2018-PCM, que funcionarios y trabajadores de instituciones como el Poder Judicial y el Poder Legislativo, presentan ya su Declaración Jurada de Intereses. El tema no es nuevo, viene de larga data, lo que se ha creado es una entidad para lograr que cumplan con la declaración, todas las instituciones y funcionarios del Estado. Que el Congreso, por ignorancia jurídica, calculo político o falta de transparencia materialice una grosera leguleyada interna y un "caballazo jurídico" es otra cosa.

Resulta absurdo que si la norma es inconstitucional y arbitraria, el Congreso en uso de sus facultades no haya derogado la norma y que tras del escándalo que originó la norma, diga que después de la presentación del Gabinete Zeballos "la va a derogar". El que solo la haya "acomodado" a sus intereses, es todo un legicidio. 

Y decimos lo anterior, porque la Contraloría General de la República tiene como función  el control del gasto público. Una cosa es control de gasto público y otra cosa control gubernamental. De acuerdo al Art. 82° de la Constitución, la Contraloría hace control gubernamental del gasto público, es el ente rector del Sistema Nacional de Control que verifica el gasto público, la correcta utilización de la gestión de bienes y servicios del Estado. Pero insisto, los ingresos de los congresistas no son "gasto público", como tampoco es "gasto público" sus actividades de carácter profesional u ocupacional, actividades comerciales y  relaciones de parentesco. 

Control Gubernamental hace tambien, la fiscalía cuando investiga un delito de corrupción; control gubernamental hace el mismo Congreso cuando crea una Comisión Investigadora; control gubernamental en materia constitucional hace el Tribunal Constitucional. En estas acciones que deben ser coordinadas y complementarias, participa la Contraloría en lo que toca a sus atribuciones. Control Gubernamental hace la Procuraduría y la Policía. No debe confundirse conceptos ni manipularlos para crear una impresión que no es y menos decir que aquí la "prensa comprada" por la publicidad estatal está de por medio. La ley 27785 no precisa con claridad esta diferencia entre control del gasto público y control gubernamental  (gestión de bienes, servicios, recursos) no es clara en el deslinde de esta definición conceptual, lo que hace que gente ignorante en derecho y mal asesorada como un congresista,  haga interpretaciones absurdas y leguleyescas y que el resto  la apruebe por mayoría.

El Congreso en medio de toda la absurda argumentación de la modificatoria, indicó que ellos van a presentar la declaración ante la Contraloría, el problema es que la Página Webb de la Contraloría, tal como lo indicó el Contralor en el Congreso hoy, "solo está diseñada y normada para que esa declaración la hagan funcionarios y  trabajadores de la Contraloría" siendo un absurdo que se cree en la misma página de la Contraloría un anexo para el Congreso habiendo el DU N° 020-2019 que es como hemos visto una norma para conjuntar declaraciones de toda la administración pública.

En lugar de sacar normas con nombre propio y que calcen a sus intereses, bien haría el Congreso si quiere dignificar a una institución que no  se caracteriza por destapar la corrupción del Estado -y que en los últimos treinta años, hasta el "Come Pollo" se le escapó- en hacer que no existan oficinas de la Contraloría General de la República en las dependencia Públicas; que jefes y trabajadores sean pagados por la Contraloría y no por cada entidad.   Bien haría el Congreso en aclarar la Ley 27785, Ley de la Contraloría General de la República, de manera tal que se modifique  la ley y se precisen las diferencias entre el control de gasto público y el control gubernamental para que ya no sirva esa diferencia, para maniqueas interpretaciones. Con esta norma evacuada por el Congreso de la República sin dictamen de las Comisiones de Constitución y de Justicia, el ciudadano va a pensar que estos señores son más de lo mismo. Que en su fuero íntimo juraron "por Dios y por la Plata" y que son "lobos disfrazados de ovejas".
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jueves, 13 de febrero de 2020

N° 345 - EL OTRO DR. GARCÍA

"VITOCHO" EN EL TINTERO:




Don Víctor Andrés García Belaunde, esta en el "ojo de la tormenta". Político polémico, tiene en los extramuros de Paseo Colón y en la interna de partidaria, sus seguidores, sus fans enamoradas y también sus detractores, sus críticos y sus férreos opositores; los que lo tildan de "fujimontesinista", de oportunista, de comodín, de no representar los ideales de lo que fue el partido de Belaunde. En realidad si hablamos de los diz que "líderes" de AP, no hay nadie que represente ya los ideales de Belaunde. Se usa la imagen, la honestidad y el prestigio de FBT para vender una imagen de lo que no se es y lo anterior, en medio de una pugna interna por construir una institucionalidad que es difícil de lograr, por una cúpula dirigencial a la que solo le interesan sus ambiciones personales, el poder por el poder y no la construcción de un partido moderno, con visión de futuro. Y esto es así, porque los caciques partidarios, los que tienen presencia política y los que se creen por derecho de sangre dueños del partido, usan su dinero y sus relaciones de posicionamiento político-social para imponer sus visiones e intereses, en un partido que no forma ni tiene una visión clara de país; y en medio de un escenario donde lo que prima es la mediocridad, la obsecuencia, el servilismo, el oportunismo, el interés personal y la falta de  cuadros. El imperio del beneficio personal y no de la vocación de servicio.


Ahora bien, el liderazgo en la política  implica una suerte de protagonismo colectivo, es decir el líder no es solamente aquella persona que por sus calidades personales, intelectuales o su trayectoria partidaria se distingue de los demás. El líder de cara a la sociedad, representa a ese colectivo,  y por tanto requiere de empatía, de escuchar la posición institucional o el sentir de las bases. Prudencia, criterio, moderación  para pronunciarse políticamente, en la óptica que sus declaraciones pueden terminar comprometiendo o perjudicando a su agrupación, por más que se diga que fueron hechas a "título personal".

En ACCIÓN POPULAR, tras la muerte de Belaunde, la atención de los medios de comunicación y el "liderazgo", se concentro en personas ligadas familiarmente al arquitecto.  Víctor Andres García Belaunde, es una de aquellas personalidades y aunque nadie puede discutir sus calidades personales, su experiencia política y su trayectoria partidaria, es indudable que la falta de liderazgos alternativos -generacionales o no- en el manejo, en el desarrollo de la imagen y de la representación partidaria, han significado un alto precio. Salvo Mesías Guevara, no hay otro militante que haya ganado protagonismo y peso politico propio de proyección nacional. Edmundito Del Águila Herrera,  a despecho de su grisura, le debe su "cuarto de hora"  a papá y al apoyo que le de RDC para usarlo como "pieza de descarte" en  su objetivo presidencial. Lescano es el populismo demagogico y efectista provinciano -en busca de una candidatura presidencial- sin visión alguna de país y sin interés alguno por la construcción de partido; un personaje idolatrado por quienes creen que la politica es solo enfilar lanzas contra el "fujiaprismo" o los demonios de la corrupción.

En el contexto anterior, reiterando que la falta de institucionalidad, el servilismo, el oportunismo y la mediocridad que rodea la política partidaria, han hecho que no abunden liderazgos intermedios sólidos; que no haya pensamiento crítico, contrapesos al poder o que germinen políticos de las mismas características de las que ofrece García;  en medio de estos supuestos "aires de renovación",  es necesario indicar que la generación intermedia, la Generación del 77, es más de lo mismo -el discurso demagogico, el punto común, la generalidad, el comerse sapos-  una generación que no tuvo la audacia de enfrentar el reto de reemplazar a la de los fundadores y que en ésta ultima elección ha quedado desplazada electoralmente, ha mostrado su poco peso en la interna partidaria.  

SI García es la imagen política más importante de ACCIÓN POPULAR porque para los medios de comunicación más allá de los que están en su cuarto de hora, no hay mucho para escoger como entrevistados, queda claro que la  sobre exposición en medios de comunicación; la marca que deja el poder en la naturaleza humana; el culto a la personalidad tan propio de los partidos políticos   y la falta de institucionalidad, han hecho que García se despache "por la libre" y sienta que "el partido es él y que no necesita dar cuenta de nada ni a nadie" al margen que parece que nadie se las pide por ser quien es;  y esto ha hecho que sea cuestionado y criticado por diversos sectores; que su conducta política deje mucho que desear; que sea visto como un político inescrupuloso y frívolo, más interesado en mantener su posición en las esferas del poder y en el jet set de la política, con declaraciones y actitudes que identifican -como otros "grandes líderes" - una personalidad que ha hecho del partido su chacra.

En la política peruana, el culto y la cercanía al poder, el personalismo y el afán protagónico antes que la institucionalidad discurren por los caminos del interés personal, de la complacencia, de la genuflexión, del amiguismo, del espíritu de cuerpo y de la componenda. En la política criolla nuestros políticos subestiman la inteligencia ajena y creen que todo lo que maquillan verbalmente tiene coherencia y va a ser aceptado por el ciudadano común y corriente. Al final los liderazgos coyunturales -por más luces que los iluminen- que no construyen partido, ni institucionalidad, ni visión  de país, tienen indefectiblemente su ocaso. Este parecería ser el caso del Dr. García. Tiempo al tiempo.