viernes, 30 de junio de 2017

N° 333 - JULIO 02 DEL 2017

ACCIÓN POPULAR EN SU HORA FINAL:




Debo confesar que escribir estas líneas me cuesta. Un sentimiento de frustración y de pena recorre mi espíritu. Y creo que no tengo porque esconderlo. Soy un hombre que entiende la vida con pasión. Soy católico, apostólico, hincha del glorioso Sport Boys del Callao y desde niño me cautivo la figura de Belaunde. Me inscribí en ACCIÓN POPULAR en 1979 y cuando Don Guido Chirinos Lizares, que fue Director de "Ultima Hora" y diputado en el segundo gobierno de FBT; me permitió tener una columna en "CRITICA 80" un diario coyuntural a la campaña de  ese año; que tenía como Editor a Don Bernardo Ortiz de Zevallos; un periodista de solera del desaparecido "Diario de Baquijano"; cuando eso pasó, yo no dude desde esa trinchera, en apoyar la campaña que llevaría a Belaunde por segunda vez a Palacio de Gobierno. 

A pesar de ser militante y de un breve paso por el SINACOSO y EL PERUANO, antes de irme a México; nunca hice vida partidaria ni visite Paseo Colón, por las mismas razones que hoy critico desde adentro -y ganándome enemigos gratuitos- el quehacer y las formas de hacer vida político-partidaria. Y eso que eran otros tiempos y otros los actores políticos. 

Y digo lo anterior,  porque hoy quieren convertir a "Edmundito" Del Águila en un Javier Alva -es el mismo traje que se quiso poder Mesías Guevara-  y las caricaturas de los líderes de antaño abundan en  estos tiempos por los pasillos de Paseo Colón y por las raleadas bases de un partido, que cree que las glorias pasadas o una representación en el Congreso -que solo se representa a si misma- lo hacen importante, en medio del descrédito de la clase política, de la ausencia de partidos políticos de a verdad y de una crisis que va a llevar inexorablemente al partido a su desaparición.

El problema de ACCIÓN POPULAR no es necesariamente su falta de institucionalidad, la crisis es el resultado de un partido conservador, basado en un sesgo aristocrático, con una ideología que se parece a las auto partes de un carro chino; con marcadas diferencias de diverso tipo, entre su cúpula dirigencial y su militancia. El problema de ACCIÓN POPULAR es que es un partido que no ha sido capaz de repensar no solo sus postulados ideológicos y su estructura organizativa, sino  de no adecuarlos a la hora presente. Un partido sin cuadros ni soporte técnico ni una élite intelectual como la que había cuando Belaunde estaba vivo. Al final es el signo de los tiempos. El tiempo  de la mediocridad de la política y de los políticos.

Y en la crisis desatada hoy la responsabilidad está comenzando por Belaunde. Es necesario ser claros en reconocer que éste  se quedo en la retorica pero no tuvo voluntad política real de desarrollar un programa estratégico, de cara al futuro para formar y capacitar cuadros de manera sostenida. Para enviarlos a estudiar afuera. Para integrar a los jóvenes al contacto con las grandes corrientes ideológicas del mundo. Fuera del poder todo fue verticalidad y reverencia a los fundadores. Por eso es que la generación de los cincuentones es una generación castrada política y conceptualmente, que se quedo respetando excesivamente a la generación de fundadores que debía reemplazar; sin romper la dinámica del partido, repitiendo simplemente el estribillo "Juventud he allí el grito de batalla" pero sin dar la batalla. Por eso es que se dan decisiones como la de -en medio de la crisis- buscar ancianos notables para que solucionen problemas que finalmente estos señores terminan ahondando siendo serviles al poder de turno. 

Un partido con esas características, agudiza el sesgo autoritario de la política; lo que hace que el servilismo, el clientelismo, el oportunismo y la mediocridad  se desboquen hacia un "caudillismo" con caudillos  de cartón. Y allí están como muestra Kesell, Guevara, Vásquez y Edmundito Del Águila, un afortunado limitado político que gracias a su padre y a lo que el apellido representa dentro de la "aristocracia" acciopopulista, ha tenido la oportunidad y el camino sembrado para llegar al Congrezoo; para tener su cuarto de hora y ser la marioneta de turno de los verdaderos dueños del partido. De los que por jus saguini, por dinero y por presencia política, son los que manejan la franquicia de éste negocio que hoy se llama ACCIÓN POPULAR y que en un joint venture con Barnechea pretenden llegar al poder u obtener la tajada que más se pueda de él, en un país con matices de republiqueta.  

En un partido donde los "liderazgos"  superviven y rotan y donde al igual que en la sociedad, tampoco hay memoria histórica, porque en el caso de los partidos políticos, el clientelismo, la ambición de poder y las excrecencias de la política criolla, todo borran hasta la llegada de un "nuevo-viejo líder" o una nueva elección. Muchos de los que antes aplaudían a Guevara hoy están con lo que representa Del Águila, que arropado por el cargo que ostenta, por su poder de turno y por el dinero de sus titiriteros, hace lo que le critico a Guevara, esto es ser dirigente siendo congresista e impulsar sin rubor ni vergüenza, una elección fraudulenta de la que va a salir "ganador" sin importar que sea el partido el que pierda.

El asunto de fondo es que el mundano sabor de la victoria que obtendrá sin duda Del Águila y su gente no da legitimidad. Que la mediocridad y la medianía se terminan desnudando. Que esta especie de Nicolas Maduro acciopopulista, no va a representar ninguna renovación ni cambio y que solo va a ser leal a los patrones que lo encumbraron y a sus propias ambiciones. Y como todo da vuelta en la política, sus ayayeros de hoy van a terminar siendo mañana sus críticos o sus verdugos.

De la elección del domingo solo va a salir un partido botín. Un partido más dividido y fraccionado que el día anterior, con un Del Águila al que los laureles de la victoria se le van a marchitar rápido. Tan rápido como las ambiciones, la mediocridad y la soberbia de él y de sus patrones se muestre. Tan rápido como los apetitos de poder de sus serviles e incondicionales se desboquen, porque no pueden esperar más tiempo para disfrutar del botín. Tan rápido como el autoritarismo, la arbitrariedad y el abuso del poder se expresen por el mundano sabor de la victoria. El tiempo es finalmente el mejor amigo de la verdad. Y en política con respecto al poder ya todo esta escrito.  

(*) Tras la publicación de este artículo veo que con histrionico cinismo, Alfredo Barnechea -socio empresarial de Garcia Belaunde, de Diez Canseco y de los el Águila en éste "negocio político" por el que solo buscan llegar al poder o tener la mejor tajada de él, en un país donde cualquiera puede ser Presidente- habla con histrionico cinismo de unas elecciones groseramente ilegales y fraudulentas, sin participación de la ONPE ni del JNE, impulsada por el control político de la facción que él integra, con  un ente electoral "presidido" por un anciano de más de noventa años, como el médico URIEL GARCIA CACERES, manipulado, digitado  y que ni siquiera sesiona.

martes, 23 de mayo de 2017

N° 332 - LA HORA PRESENTE

ELECCIONES JA, JA......



Lo que esta pasando en la hora presente en los predios de Paseo Colón es realmente surrealista. La figura  de Fernando Belaunde es jalonada desde extremos opuestos que reivindican su legado, en medio de una pugna que no busca otra cosa que el poder por el poder; la imposición de una facción sobre otra para posicionarse de cara a las elecciones del 2018 y 2021, como una plataforma electoral que represente cuotas de poder, dinero y vigencia política de personas o mejor dicho de individualidades con perfil propio, sobre la imagen mellada de un partido -que vive inexorablemente  la recta final de su existencia- en medio de una crisis de representación de la democracia  y de los partidos; en un país agobiado por la falta de institucionalidad y la corrupción.

ACCIÓN POPULAR tiene una grave crisis de identidad y de liderazgo. Las banderas reformistas de los cincuenta, que no han sido capaces de reinventarse ni actualizarse ideologicamente, en un mundo que ha cambiado; se han trocado por el populismo socialdemócrata de un "Estado de Bienestar" que no es otra cosa, que el fracasado alanismo de 1985 a 1990, que pretende en un país sin institucionalidad, con un alto grado de corrupción y sin cuadros técnicos, un protagonismo, que se sustenta en la demagogia de que "se puede hacer en cinco años lo que se puede hacer en veinte" sin decir como se va a hacer. Algo que en un país ignorante, sin cultura política y sin ciudadanía vende, pero no como para llegar al poder.

Y el gran problema para la identidad de un partido histórico, es que los intereses que prevalecen en la interna, confunden deliberadamente lo que representa un candidato a la Presidencia, con un líder; con un verdadero líder partidario y político y con lo que este representa. Alfredo Barnechea es  colocado en los altares del acciopopulismo, siendo indudablemente un hombre culto, inteligente, con cintura política y capacidad, pero va a pasar por el partido, porque no es un individuo de probada identificación partidaria, porque tiene sus demonios internos y sus pasivos; porque ACCIÓN POPULAR como partido  no le interesa realmente, más allá de ser solo una plataforma electoral para probar suerte en la ruleta electoral. Barnechea es hoy parte de una coyuntura y una realidad, en la que prima el pragmatismo, el mercantilismo, el interés propio, el electoralismo demagógico, la mediocridad, la ignorancia y el servilismo.

Aliado con un sector de los caciques partidarios -que buscan lo mismo que Barnechea- el discurso de los serviles operadores políticos pagados con sueldos del Congreso de la República, ha calado en recién llegados que ignoran o que no conocen, ni su historia ni su pasado. Hablan de renovación juvenil sin presentar propuestas, alentando la división y el fraccionamiento, en función de las más depuradas técnicas de manipulación política. En el otro extremo, no hay capacidad de reinventarse, de reconocer errores, de estar a la altura del cargo de Presidente del partido en medio de la soledad que representa no tener a su alrededor gente capaz, operadores políticos o asesores competentes. Y en medio de esa anarquía, en la que no hay voluntad política de buscar consensos o acuerdos mínimos, no hay tampoco conexión entre el partido y una bancada que se representa a si misma.

En éste escenario, el componente provinciano, le ha dado la espalda a la crisis para ser portapliegos de los congresistas limeños, no solo en los temas internos, sino en ser los operadores ocasionales del fujimorismo, como antes lo fue la misma bancada del nacionalismo, por "repartija", por conveniencia política personal y en temas específicos. Al final en el "gran teatro de la política" la "independencia" termina siendo una ficción o una charada.

En un partido que "hace agua" por diversas partes, donde hay una institucionalidad quebrada, con un Comité Nacional Electoral destituido, que irónicamente emite comunicados y resoluciones, se habla con ingenuidad de candidaturas y de elecciones, porque la política es en Paseo Colon, un juego de palabras y de bravatas, bajo el presupuesto  de que en medio de cada enfrentamiento todo siga igual. Al final mientras las cosas sigan así, los dueños del partido, los caciques partidarios seguirán reinando.......Y los ingenuos y los oportunistas seguirán jugando a la política o medrando. Cést la Vie.


miércoles, 14 de septiembre de 2016

N° 331 - LA RESOLUCION 1057 DEL JNE

TAVARA DEBIÓ SER EL "DEFENSOR DEL PUEBLO":


Decía Belaunde que un partido político es una escuela de civismo. El problema es que ACCIÓN POPULAR se ha vuelto una escuela del trinquete, de la intriga política, de la búsqueda del poder por el poder, de la mediocridad, la demagogia y el facilismo electorero. En ese contexto, el JNE evacua la RESOLUCIÓN N° 1057-2016-JNE y lo que prima, antes que un análisis jurídico de la citada resolución; es la utilización política de la misma o su descrédito, por parte de los dos sectores en pugna, cuyos encontronazos dicen que "fortalece"  y que implica "dinamismo".

Ante la ausencia de un análisis jurídico institucionalizado de la resolución; alejado de los intereses políticos en conflicto, que son finalmente los mismos -búsqueda de poder para utilizarlo en beneficio propio, desdén por la institucionalidad y por el legado de un Belaunde que se ha convertido en una pieza de utilería- intentamos en estas líneas, un análisis jurídico de la norma, que sirva para el debate doctrinal, para la polémica procesal, para la inquietud jurídica del estudiante de derecho y para la formación del militante en una realidad política distinta, en la que parasita políticamente. Alejada del pensamiento crítico, dominada por adjetivos y marcada por un pseudo discurso progresista, que no es otra cosa que la perorata  social demócrata del APRA entre 1985 y 1990.

En principio, es necesario indicar que no teniendo evidencias de manipulación, manoseo o influencias que hayan digitado la resolución, lo menos que se puede inferir de un análisis ontológico de la resolución, es que esta confunde el carácter,  la razón y las funciones de la justicia administrativa que le toca en este acto al JNE. Declara nula la inscripción, por la ausencia de un requisito procesal en la inscripción, pero en lugar de retrotraer el trámite a la etapa de calificación o de presentación de la documentación, se avoca en sus considerandos a una función que no tiene ni puede ejercer...."exhortar a los dirigentes para que solucionen  sus diferencias internas, haciendo uso de los cauces partidarios, estatutarios y legales previstos, contribuyendo al fortalecimiento y la gobernabilidad del país".

En la lógica de la resolución, los ilustres tribunos de la justicia electoral en el Perú, declaran nula la inscripción por falta de un requisito electoral -la falta de presentación del acta de la
elección del 24 de Agosto- bajo la presunción que como no hay acta, no hay inscripción, no hay dirección ni autoridades, la cúpula del partido "va a solucionar sus diferencias haciendo uso de los cauces partidarios para contribuir al fortalecimiento y la gobernabilidad del país" y van a elegir sus autoridades como hermanitos y sin el puñal dentro de la mangaEl Dr. Tavara  debería haber sido propuesto y elegido para Defensor del Pueblo. 

En lo sustantivo, la inscripción se anula por la no presentación del acta de la elección. El asunto de fondo frente a ese requisito de procedibilidad, es que nadie puede fundar una nulidad en hecho propio. El JNE al momento de calificar la solicitud de inscripción, debio pedir el acta respectiva y el Pleno del Jurado, al resolver la apelación, lo que debio hacer es declarar nula la inscripción, pero retrotraer el procedimiento a la etapa de calificación a fin de que se adjunte en el tracto de la nueva calificación o admisión de la inscripción, el acta correspondiente. 

La jurisprudencia es uniforme en señalar que la declaración de nulidad procesal significa invalidar lo hecho y retrotraer el proceso al estadio en el que se cometió el vicio que se debe rectificar o corregir. Para mayor abundamiento de la singular resolución de este "paternal" JNE, que cree que en política las partes se pueden sentar "civilizada" y "honestamente" a arreglar diferencias en función de la ley, el derecho y la verdad, es necesario indicar que la resolución del JNE pasa por alto que el JNE que presidia el Dr. Uriel García Cáceres y que integraba "Don Bietto" Bazán Zender,  tenía al momento de su elección un mandato claro del Plenario que lo eligió y que era llevar adelante la elección del candidato a la Presidencia y los Congresistas. Que al declarar nulos los actos del CEN anterior -éste comité de "la honestidad" que supuestamente iba a dejar contentos a todos- termina  excediéndose del mandato que se le dio.

Por último, el Art. 225° del CC establece con meridiana claridad que no debe confundirse el acto con el documento que sirve para probarlo. Puede subsistir el acto aunque el documento se declare nulo. En cristiano esto significa que en caso que el documento signifique medio de prueba, si el acto se anula este puede probarse por otros medios. Si no había acta, había otros medios para probar que hubo elección y estaban en el expediente. Independientemente de estas consideraciones jurídicas que alcanzo con el animo de abrir el debate jurídico sobre el tema, esperemos que Tavara logre su objetivo y la cúpula del partido "solucione sus problemas internos" y gane las elecciones el 2021 haciendo en cinco años lo que se puede hacer en veinte y dándole al Perú un "Estado de Bienestar" como no ha tenido en sus casi 200 años de vida republicana pues el "Mesías" finalmente llegó. Al final el problema no es un asunto de fondo......he leído por allí que este tipo de broncas "fortalecen" al partido. Lo que significa que estamos politicamente "Más unidos que Nunca".
El Poder Judicial deberá resolver finalmente en vía de una demanda de impugnación de acto o resolución adminitrativa.


viernes, 10 de junio de 2016

N° 329 - EL DERECHO, LA POLÍTICA Y LA VIOLENCIA DE GENERO

DON JESUS ESCALANTE Y LA DEFENSA  DE LA PRESIDENTE DEL TRIBUNAL DE DISCIPLINA:


Estaba disfrutando del paisaje de Colán cuando leí a Don Jesús Escalante, hablar de mi sin mencionarme y endilgarme diversos calificativos, que van desde "abogado de narcotraficantes y estafadores" hasta "político de cloaca". Ante su  texto, mi primera reacción fue sonreír. Yo no vivo del que dirán de la gente, ni le hago mucho caso a las caricaturas que quieran hacer de mí pues para caricaturizarme me basto y sobro. Y lo anterior porque soy finalmente un modesto abogado del pueblo que vive feliz y de su trabajo. El asunto de fondo, es que el Sr. Escalante -cuya ejecutoria política y de vida- es bastante sabrosa y pintoresca como para andar mirando la paja en el ojo ajeno y calificando honras ajenas; en este como en otros asuntos, no defiende principios ni valores; y se rasga las vestiduras con su "barra brava", en un tema en el que actúa en función de intereses y de personas.

Don Jesús Escalante,  hombre cuya tarjeta de impresentación dice que fue cercano a Belaunde y a Violeta Correa, me acusa de -palabras más palabras menos- haber incurrido en la "cobardía" de  "insultar, ofender, vejar y maltratar" a la Dra. Patricia Lazo, al cuestionar una resolución del Tribunal Nacional de Disciplina, que ella preside con otros "destacados juristas" del partido. Al haber preguntado yo, con caustica ironía, en medio de esos cuestionamientos,  ¿En que Universidad le regalaron su título?......afirmando  a reglón seguido, que esta resolución es prevaricadora, que es una leguleyada, que no tiene sustento jurídico y que se actúa por consigna como "operadora cojurídica"  de la facción de los Del Águila en el conflicto partidario interno. Y en la lógica anterior, no es nada descabellado pensar que Don Jesús haya sido el cerebro detrás de la resolución de marras.

Escalante, pluma en ristre y henchido de virilidad, pide que "a él le digan cualquier cosa, pero que no toquen a una dama".Y en un medio donde lo que prima es la hipocresía, la doble moral, la mediocridad, el interés personal o de grupo y la turbamulta de las facciones, su perorata efectista y manipuladora resulta teniendo relativo éxito. Y digo relativo éxito, porque insistimos que no se actúa en función de principios ni de valores. En situaciones similares, si de cuestión de genero se trata; cuando se ha maltratado a otras correligionarias -que no son de las simpatías o del cogollo partidario del que forma parte- este buen Jesús, se  ha quedado callado. Allí no ha habido desigualdad de género ni violencia contra la mujer, ni cobardía alguna de por medio.

Resulta maniqueo que en un medio como la política, donde todos somos iguales desde una perspectiva democrática; donde lo que se defienden son ideas, principios y valores; en medio de una grave crisis instituciona, donde lo que igualmente prima por parte de las dos facciones en conflicto,  son sus propios intereses y no el interés del partido; se quiera jugar a la "debilidad del sexo femenino y al respeto por la imagen de la mujer", para acallar las criticas, para utilizarla en el efectismo mediático de actos politico-administrativos que no solo no tienen sustento legal ni real -tal como lo explicaremos más adelante- sino que buscan posiciones de poder y de copamiento, en medio de una estrategia política determinada y de una escalada frente a la posición de Mesías Guevara.

Creo que el respeto, tanto en lo personal como en lo profesional y en lo intelectual se gana, debe ser mutuo. La Dra. Lazo ha sido candidata al Congrezoo de la República, es profesional y una mujer madura con cierta experiencia en la vida. Si esta en política, si es profesional. si es una mujer ya centrada y madura; victimizarla, presentarla como una mujer desvalida e indefensa, ante un cuestionamiento frontal, ácido, pero que tiene sustento; le hace un flaco favor y la caricaturiza. Ahora resulta que hay correligionarias de primera clase y de segunda clase, que hay las "intocables" y las militantes piñata. Que, en política, frente a un acto doloso, sin sustento legal, que ofende la inteligencia ajena, se tiene que agachar la cabeza,  tiene uno -obligatoriamente- que  tratarlo  entre "pétalos de rosa" si la que lo materializa es una fémina. Lo que Escalante y su "barra brava" pretenden -aprovechándose de que este es un "Club de Amigos" y no un partido político- es jugar a los "caballeros educados" que ponen la otra mejilla o se quedan callados ante un acto doloso, calculado, sin sustento jurídico, nulo e ilegal, que la "angelical y desvalida"  Dra. Lazo perpetra para supuestamente "poner orden en casa". 

Lo que hay detrás de la resolución de marras es unamaniobra política y un absurdo jurídico. La Dra. Lazo es una de las "históricas" del partido, una militante conocida, una mujer del jet set acciopopulista, cercana al Sr. Alan Kesell, "amiga de sus amigos" y parte de la facción que impulsa el "liderazgo maestro y guía" de Alfredo Barnechea. En el contexto anterior, la "resolución" es parte de una estrategia, de un copamiento, de una operación política para ganar la estructura del poder. Si ella se presta a ese juego debe asumir las consecuencias de jugar con cartas marcadas.  Al final el Sr. Escalante  demuestra que tiene talento tanto para la poesía como para la caricatura y en esos menesteres termina pintando varios rostros, entre ellos el auto-retrato con el que sus biógrafos cuentan  su historia personal.

Nosotros fuimos claros en señalar que esto es una leguleyada,  porque un abogado no puede desconocer que los recursos impugnatorios ante el JNE son sin efecto suspensivo, esto es que la inscripción de Rafael Vasquez ante el ROP mantiene su vigencia hasta que el JNE se pronuncie en última instancia. Si la Dra. Lazo y los ilustres letrados que la acompañan son abogados y desconocen la vigencia de la inscripción, actúan por dos razones, por  ignorancia jurídica o por mala fe. Si uno analiza la resolución, queda claro que el Tribunal Nacional de Disciplina se pronuncia sobre asuntos que no son de su competencia,  se pronuncia sobre la nulidad del proceso electoral; adjetiva sobre la situación interna y califica autoridades cuya elección esta vigente. Y eso es petardear la precaria institucionalidad existente, eso es manipular descaradamente la  situación. Eso es actuar por consigna y no en función de sus conocimientos y de la responsabilidad a la que obliga el cargo. Abogados con experiencia, no pueden evacuar una resolución de este tipo; eso es ofender la inteligencia ajena, eso es burlarse de la ignorancia del militante. Estamos pues ante una "Resolución Cojurídica"  un termino que en lenguaje popular se usa para graficar resoluciones que no tiene sustento jurídico y quien hace una "resolución cojurídica" es un "operador cojurídico" (*). Y lo anterior porque la definición de "cojudo" es actuar en forma estúpida. 

En lo personal a mi me parece estúpido que sabiendo la militancia de la identificación política de la Sra. Lazo con el Sr. Kesell y los Del Águila, se evacue una resolución en la que se tiene la ligereza inclusive, de someter a disciplina y sancionar a pares que piensan diferente, a quienes no le dan la razón.  En el contexto anteriormente descrito, en lo que respecta a esta resolución, si por su condición de profesionales la ignorancia jurídica esta descartada, solo queda la mala fe, el dolo. Y eso es materializar un caballazo, una resolución en la que la legalidad y el derecho no cuenta. 

Lamento que en un medio donde se habla con diminutivos, donde al conocido se le dice "amigo", donde se habla con doblez y por detrás, donde los pillos y los pendejos son referentes de decencia y honestidad, yo tenga la mala costumbre de ser claro y directo. Creo que una cosa es el derecho a decir las cosas y otra cosa la obligación de responder a acciones y conceptos como el que me merece el presente articulo, donde Don Jesús Escalante pretende darnos lecciones de "ética política" de "virilidad, educación y hombría de bien". Yo finalmente espero que el Dr. Arauco y la Dra. Lazo, presenten su querella  por Delito contra el Honor. Creo que es una buena oportunidad para  debatir un  tema jurídico con una connotación política; una buena oportunidad para hacer docencia jurídica y determinar si hay delito de opinión o si han sido agraviados. No le corro nunca ni a los retos ni a la responsabilidad, ni  a las consecuencias de mis actos. 

(*) Lea en JMN DESDE SU TRINCHERA - http://jmndesdesutrinchera.blogspot.com  "Lo Jurídico y lo Cojuridico en la Concentración de Medios" - Buscarlo en etiquetas como "Concentración de Medios".


sábado, 14 de mayo de 2016

N° 328 - LOS "JÓVENES" DE AP Y LA "REVOLUCION" BARNECHEISTA

CUANDO LOS DINOSAURIOS AMAN DEMASIADO:





En los últimos tiempos los escribidores de los plumiferos -que sirven tanto a los de alto vuelo como a de los poca monta- los vocingleros, los operadores políticos y las geishas -las institucionales y las del arrabal- han estado muy activos  escribiendo sobre el "recambio generacional", sobre la necesidad de nuevas elecciones y  sobre Belaunde y "la revolución barnecheista"

Más allá de la retorica, del infamado y supuesto "amor al partido" y de la figura de un Belaunde; que hoy es una simple imagen de utileria para impulsar proyectos personales de diverso tipo. Porque no hay partido, ni institucionalidad, ni voluntad política de conciliar intereses, posiciones políticas y un proyecto de partido que genere una visión de país a pesar de la supuesta "gran perfomance electoral". Lo que existe es simple y pura ambición de poder. Una gran ambición de poder para tan poco partido, pero que es comprensible por la magnitud del "negocio de la política" y los dineros que genera ese cubileteo de una casta de privilegiados que termina "gobernando" el país.

En un partido huérfano de calor popular, de gente cultivada, de políticos con cultura política, coherencia, buen hablar y ritmo político -algo de lo que adolece la fauna política peruana- Barnechea marco la diferencia y tras la salida de Acuña y de Guzmán, pudo colarse entre los cuatro primeros y obtuvo algo más que el histórico 5% del partido en pasados comicios -excepción del 1% de Edmundito Del Águila, que obtuvo la curul que le de notoriedad y que lo saque de su "técnica" quiebra económica como empresario de la educación- que es dimensionado y resaltado por quienes necesitan un líder mediático ; el espolón de proa para recuperar el poder partidario controlado por Mesías Guevara, que sin ser un gran líder, un político que marque la diferencia, pretendió equivocadamente, ser "el gran líder",el heredero, el alumno aplicado y el Sumo Sacerdote y definidor, de un acciopopulismo, repetitivo y anclado en el pasado. Hasta que le trajeron un político menos tuerto que él.

Barnechea perdió, pero en la interna le dieron los laureles de la victoria y el bastón de mando. Perdió por sus errores políticos, por no tener programa, ni equipo técnico; y no vamos a abundar en ello porque ya hemos escrito lo suficiente sobre el tema. Lo relevante es que esa elevación de Barnechea a los altares del acciopopulismo, no tiene fondo, no busca construir partido, consolidar una visión de país, busca presencia política, manejo de masas, efectismo  político. Y hoy lo que se esta gestando antes que partido, es clientelismo político, un culto a la personalidad de Barnechea a la manera aprista y bajo el parte-aguas de  los jóvenes que han llegado al partido, de la renovación de cargos partidarios y de la "revolución" que va a materializar el gobierno de Barnechea. Todo por bajarse de la Presidencia del partido al autodenominado "heredero político" del Che Guevara, cuyo mandato por institucionalidad tiene que respetarse. 

El asunto es que los jóvenes que han llegado al partido, son más  cantidad que calidad. Los que se han mostrado en los foros, han dado muestras de sectarismo, de intolerancia, de no tener talento político, criterio, ni capacidad auto critica frente a un liderazgo que busca convertirse en caudillesco. Y por más que los escribidores los usen como elemento de cambio en sus panfletos políticos, lo real es que, si partimos de que la juventud, es un concepto cultural que tiene un origen histórico y que no necesariamente tiene que ver con la edad sino con la actitud. Lo concreto y lo real es que a diferencia de  los jóvenes de 1956, estos jóvenes del Siglo XXI no han hecho sentir su presencia en el ámbito político, en la esfera de la cultura política del partido.

Frente a la crisis política de la cúpula partidaria, no han zanjado posición institucional ni independiente como estamento, no han buscado soluciones, menos aun reconocido conflictos y contradicciones para abrir el espacio natural frente a las carencias estructurales del colectivo. De defender, seguir y obedecer al barnecheismo imperante y a sus operadores políticos no han salido. En un partido de castas y aristocracia huachafa, hoy se sigue jugando con "apellidos históricos" para hacer clientelismo, para mover a la gente, a los jóvenes hacia objetivos determinados de interés de grupo. El natural proceso de radicalización de los jóvenes no existe. Y no existe porque no hay cultura política, formación ni capacidad dialéctica para entender lo que esta sucediendo realmente en los predios de Paseo Colón.

Los dinosaurios dicen mostrar su preocupación por el partido al dejarlo en las manos en las que se encuentra. El problema es que las piezas de recambio son más de lo mismo. Se habla de renuncias, de nuevas elecciones, de dignidad. Se sigue peleando en los predios del JNE en función de  leguleyadas y caballazos. Y los caballos delante de la carreta o sea la propuesta de cambio no existe.

Cuando los dinosaurios amaban demasiado solía moverse la tierra. Hoy estos dinosaurios que dicen amar a Belaunde, a su legado y a su partido, solo mueven unos jóvenes despistados, que creen que han encontrado el líder mesiánico que andan buscando en un país, donde los grandes lideres se extinguieron hace tiempo y donde las revoluciones son de papel.

domingo, 17 de abril de 2016

N° 327 - BARNECHEA "PRESIDENTE"

CUANDO LO ÚNICO QUE IMPORTA ES EL PODER.....



El Perú es un país con una precaria  institucionalidad. Un país sin ciudadanos, sin partidos y sin cultura cívico-política en sus gentes. Un país sin identidad ni concepto de nación. Y en los predios de Paseo Colón, que es un partido que no solo no tiene historiadores como decía Paniagua, sino que no tiene líderes de solera, cuadros técnico-políticos, institucionalidad, ni visión de país. Porque en medio de su persistente crisis interna, ha pasado de repetir las viejas concepciones de "El Perú como Doctrina" a comprarse el libreto de Barnechea de "El Estado de Bienestar", que los saca del centro que siempre dijeron ser, para pasar a recitar el credo socialdemócrata y colocarse a la izquierda del espectro político peruano.

En ese escenario, se critica que el pueblo peruano haya votado masivamente por Keiko Fujimori, pero no se cuestiona ni se analiza, que el cuarto lugar de la votación en las pasadas elecciones, ha sido por la salida de Guzmán y de Acuña; y que así como la gente vota por la hija del dictador, es entendible, que en un país sin cultura política, se vote por un hombre que por más articulado, bien habladito, culto e inteligente que sea; tiene una propuesta gaseosa, demagogica, populista y electorera, que no tiene ni partido ni cuadros técnicos detrás y que dice que en cinco años, va a convertir el país en un Edén; sin dinero de por medio, sin mayoría parlamentaria y sin reforma del Estado. En ese escenario, la crisis moral y ética; la falta de principios y valores; la ausencia de racionalidad, de cultura política, de educación y de gente pensante; explican tanto el voto de Keiko Fujimori como de Barnechea.

Pero como ACCIÓN POPULAR es un partido al que solo le interesa el poder. Como a su gente le importa un comino la institucionalidad y la construcción de partido, porque todo es parecer y no ser, gesto y pose, hueveo y retórica fina usando las figuras de Belaunde y Paniagua, nada de esto importa. Al entregarles Barnechea, las migajas del calor popular que tenían ausente de su mesa, los oportunistas, las geishas, los mercantilistas y los ingenuos de siempre, lo elevan a los altares del acciopopulismo histórico; ya lo ven Presidente el 2021 y exigen romper la frágil institucionalidad partidaria, para nombrarlo "nuevo líder", "Presidente del partido" y darle asiento entre los dueños de Paseo Colón; no sin antes desembarcar a Mesías Guevara, que una vez más ha mostrado su falta de criterio político y de liderazgo para manejar situaciones adversas.

En un país donde cualquiera puede ser Presidente, una buena perfomance en una coyuntura electoral determinada, tiene que ser tratada en su verdadera dimensión y capitalizar lo obtenido, construyendo institucionalidad, propuestas y programas; generando contrapesos a los liderazgos de un partido de agachados, que termina entregando sus vírgenes -para que las desflore- a un hombre que más allá de una buena votación y posicionamiento político, no ha ganado mucho. A un político al que queda en claro, no le interesa la institucionalidad, ni el partido, ni el "Pensamiento Belaunde" porque ACCIÓN POPULAR solo ha sido solo su plataforma electoral.

En cinco años en política puede pasar cualquier cosa. En un país sin lideres y con liderazgos cuestionados; el fujimorismo ha demostrado que la organización sustituye al partido, que la cohesión y la disciplina forman cuadros. Al organizar un evento para rendir culto a la personalidad, para satisfacer la voluntad y la vanidad personal y para "afiliar" militantes, Barnechea muestra sus principales inquietudes, demuestra que su discurso esta anclado en el pasado siglo -no solo en cuanto a sus propuestas sino a sus estrategias de politica- y  comienza a usar ese lenguaje por debajo de la mesa, tan propio de los políticos para buscar el poder. Alguien por allí preguntaba si se ha ganado algo......yo diría que si. Que se ha pasado de un "mesianismo" de poca cintura política, a un "mesianismo" más articulado, refinado y culto, pero mesianismo al fin, en un momento en el que ya no hay salvadores ni cristos y menos en política. 

El problema es que ambos -Guevara y Barnechea- encarnan los "falsos profetas" que hay en ACCIÓN POPULAR; la grosera utilización de la figura de Fernando Belaunde para intereses personales o de grupo. Un partido que es gesto y pose, imágenes de lo que no es es. El hueveo y demagogia lumpenezca y mediocre. Esta no es finalmente una "monarquía, un régimen aristocrático" donde los padres imponen a los hijos al mejor estilo fujimorista, aunque Del Águila Morote se haya salido con la suya. Esto que hay en Paseo Colón "dicen que es" un partido político, que se aferra al hecho que hizo sus elecciones, con "un militante un voto", para decir que es "democrático".



domingo, 10 de abril de 2016

N° 326 - EL FINAL DE UN SUEÑO

PORQUE PERDIÓ BARNECHEA:




Creo que nadie puede negar la excelente perfomance electoral de Alfredo Barnechea, al darle protagonismo, programa y olor de multitud a un partido en crisis, sin liderazgos significativos y marcado por la mediocridad. Un partido que estaba alejado del calor popular, del olor y del sabor de la multitud. Y digo a priori, "perfomance electoral", porque su candidatura busco solo ganar la elección. Lo cuantitativo y no lo cualitativo de la política, para que parezca que la forma es el fondo. 

Barnechea proyecto una candidatura con visión de Estado; pero se perdió en la demagogia y el electoralismo, que simplemente busca los números que llevan al poder. Barnechea busco ganar una elección, creyendo que con solo su capacidad personal  podía llegar a Palacio de Gobierno, en un país de liderazgos desteñidos; de políticos poco articulados e ignorantones y de ciudadanos sin cultura. Lo anterior ante el espejismo y el efectismo de una lectura supuestamente correcta del espectro político. 

Barnechea pierde por venderse como intelectual y actuar como político; como el mas tradicional de los políticos, con una propuesta que puede sonar bien, que puede parecer muy articulada  y "coherente", pero que era vender a las mayorías nacionales y a un partido sin ideas ni propuestas, el sueño personal de llegar al poder, en medio de ese mesianismo que tanto daño le hace al país. 

Barnechea, en un país descontento de su clase política, critica el modelo y vende la socialdemocrata idea del "Estado de Bienestar". El problema es que el modelo económico, con sus errores y sus defectos ha funcionado. Ha generado crecimiento, bienestar y disminución de la pobreza y que merece cambios indudablemente, pero sin demagogia y con el criterio técnico que la generalidad y la verborrea de Barnechea no tuvo. Si el modelo ha tenido defectos, estos  han sido por la falta de una clase política capaz, por la falta de administración y de gerencia de  Estado; por la falta de una tecnocracia que maneje la cosa pública; por la corrupción y la demagogia o el interés personal o de grupo existentes, que es el que hace que el Estado sea tan ineficiente. Y en ese escenario del gran drama nacional, sin una reforma del Estado, Barnechea pretende, sin mayoría parlamentaria, sin las posibilidades económicas de años atrás, vender sin cuadros técnicos ni un partido detrás, una mayor presencia del Estado, para una supuesta "Nueva República" y un país desarrollado en cinco años. Para un país de igualdad, que es un ideal inalcanzable en la sociedad humana. 

En un partido que se dice de "centro", Barnechea plantea una propuesta acaramelada de belaundismo, que es ideologicamente de izquierda democrática, sin que ninguno de los sumos sacerdotes o "lideres" partidarios -entre los que se encuentra Mesías Guevara-  por cálculo político o incapacidad conceptual, diga algo o refute lo que en su "histórico" discurso político dicen defender. Barnechea con tal de llegar al poder, miente y engaña al ciudadano y allí esta su principal pasivo. Un Barnechea que tiene poco de Belaundismo y mucho de egolatrismo. Un Barnechea que pretende huevear al ciudadano, que lo subestima y que se pierde en sus demonios internos,  enredándose en pedir disculpas; en echarle la culpa a los poderes facticos, a la "guerra sucia" o deslealmente al partido que lo cobijo, es el principal culpable de no pasar a segunda vuelta. Porque el fue el candidato, el partido y la propuesta.

A pesar de que ACCIÓN POPULAR estaba dividido y en crisis y que el papel y la función del líder, es unir y construir institucionalidad, Barnechea le da la espalda a la crisis, ignora la necesaria unidad y deja el manejo de la campaña, en manos de sus mentores y financistas partidarios y de los Del Águila, que solo buscan que "Don Edmundito"  llegue al parlamento, solucione sus problemas económicos y gane su cuarto de hora de notoriedad. 

Sin una maquinaria partidaria por más pequeña que esta sea, todo esfuerzo colectivo fracasa y eso no lo entendió Barnechea porque no es hombre de partido. En ese contexto, es necesario decir que los jóvenes a quienes el discurso de Barnechea encandiló, no bastan. El aporte partidario tiene un contenido y un valor diferente. En esa dirección, no se puede dejar pasar referirse a la personalidad del candidato. Su arrogancia, su soberbia, su incapacidad de conectarse con el pueblo -y el rodearse de las geishas y de los conocidos oportunistas y pateros partidarios, a los que se sumo una lista al Congreso que no fue expresión de lo mejor del capital humano del partido- le paso factura. Todo eso concentra algunas de las razones por las que perdió Barnechea.

Lo que viene después es lo que cuenta. Si no se construye partido, si no se busca la institucionalidad y la  necesaria unidad partidaria. Si no se abre ACCIÓN POPULAR a gente con conocimiento, capacidad y articulación para la política, si se persiste en liderazgos desteñidos; en los parceleros del poder y en los cacicazgos que  quieren mantener el statu quo partidario, nada habrá cambiado. En un partido sin ideas, la necesidad de pesos y contrapesos, la importancia del debate ideológico y programático es imprescindible. Barnechea  no es Belaunde ni su propuesta es belaundista. Ha sido un buen candidato indudablemente. Pero ser heredero de Belaunde y gobernar con responsabilidad y sin improvisación, implica mucho más que ello.